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GUÍA PARA LA PROMOCIÓN DE UNA BUENA SALUD MENTAL: Ámbito del ocio y tiempo libre

Herramientas para monitores: Cómo cuidar la salud mental en campamentos y actividades de tiempo libre

Portada Guía para la promoción de una buena salud mental

Los campamentos de verano y las actividades de ocio son momentos de grandes descubrimientos, emociones intensas y crecimiento personal para los jóvenes. Sin embargo, la convivencia también puede hacer emerger situaciones complejas a nivel emocional.

La "Guía para la promoción de una buena salud mental en el ámbito del ocio y tiempo libre" (publicada por la Junta de Castilla y León y el COPCYL) se presenta como un manual esencial para que los profesionales del sector actúen como verdaderas figuras de referencia y apoyo.

A continuación, resumimos las pautas clave de actuación ante las realidades más comunes que un monitor puede encontrar:

1. La actitud del profesional: El primer paso

El monitor no solo supervisa; es un modelo a seguir. Para generar un clima de confianza casi familiar, la guía destaca actitudes esenciales como:

  • Dar ejemplo en el día a día (horarios, vestimenta).
  • Escuchar de forma activa, ofreciendo cercanía ("estoy aquí si lo necesitas") y mirando a los ojos, sin prisa por dar consejos.
  • Disculparse ante los errores para enseñarles a ellos a hacer lo mismo.

2. Ansiedad y ataques de pánico

El cambio de ambiente o el distanciamiento familiar pueden detonar crisis de ansiedad.

  • Señales: Taquicardia, sudoración, temblores, hiperventilación, preocupación excesiva o aislamiento.
  • Qué hacer: Mantener la calma, usar un tono suave, buscar un espacio tranquilo propuesto por el propio joven y sugerir técnicas de relajación o actividades distractoras.
  • Qué evitar: Minimizar el problema con frases como "no es para tanto", presionar para que hable o forzarle a participar en actividades estresantes.

3. Trastorno del Espectro Autista (TEA)

El campamento suele ser un entorno ruidoso y lleno de estímulos que puede resultar hostil para chicos con TEA.

  • Qué hacer: Solicitar pautas previas a las familias, mantener rutinas predecibles y anticipar las actividades utilizando apoyo visual (como pictogramas). Fomentar la inclusión sin forzar nunca la interacción social.
  • Qué evitar: Sobrecargar sensorialmente al joven e impacientarse ante conductas repetitivas o rabietas, que son su manera de gestionar el estrés.

4. Depresión en adolescentes

En jóvenes, la depresión suele manifestarse de forma distinta que en adultos, confundiéndose a veces con rebeldía o apatía.

  • Señales: Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaban, cansancio extremo, cambios drásticos de humor, problemas de sueño y aislamiento.
  • Qué hacer: Crear un entorno seguro para hablar a solas sin presionar, animar a la activación física o creativa muy suavemente, y derivar al coordinador.
  • Qué evitar: Dejarlo solo en su sufrimiento o asumir el rol de terapeuta (recordar que el monitor no es un profesional clínico de la salud mental).

5. TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad)

La falta de atención, la inquietud motora y la impulsividad dificultan que sigan normas grupales o mantengan la calma.

  • Qué hacer: Diseñar actividades cortas y dinámicas. Ser muy claro y estructurado con las instrucciones, utilizar refuerzos positivos inmediatos y prever descansos frecuentes.
  • Qué evitar: Castigar o regañar constantemente por el movimiento, o improvisar bruscamente en el calendario de actividades diarias.

6. Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA)

Alteraciones severas en la relación con la comida y la autoimagen (Anorexia, Bulimia, Trastorno por Atracón).

  • Señales: Saltarse comidas con excusas, desmenuzar la comida en exceso, ir al baño inmediatamente después de comer, realizar ejercicio extenuante a solas o usar ropa muy holgada para esconder el cuerpo.
  • Qué hacer: Fomentar espacios comunes supervisados para comer (nadie come solo), reforzar la autoestima basándose en sus valores y habilidades personales (nunca en su aspecto físico) y fomentar el pensamiento crítico sobre los estereotipos de belleza de las redes sociales.
  • Qué evitar: Entrar en discusiones durante la comida, usar castigos o sobornos para obligarles a comer, o hacer cualquier tipo de comentario sobre el físico de los acampados.

7. Autolesiones y Conducta Suicida: Situaciones Límite

La guía enfatiza que las autolesiones son mecanismos (no adaptativos) para aliviar un dolor emocional inmenso, y nunca deben ignorarse. Asimismo, los pensamientos suicidas deben ser abordados con la máxima seriedad.

  • Ante sospecha de autolesiones: Si se detectan marcas o ropa inapropiada para el calor extremo, se debe hablar desde la calma y la comprensión. Hay que retirar del alcance cualquier material peligroso, validar su malestar e informar de inmediato al coordinador médico. Nunca se debe castigar o exigir ver las heridas por la fuerza.
  • Ante ideación suicida o plan de acción: Escuchar de manera incondicional, agradecer que lo compartan, mantenerse físicamente cerca del joven y retirar cualquier objeto de riesgo.
  • En caso de emergencia (riesgo inminente): No dejar al menor solo bajo ninguna circunstancia, llamar de inmediato al 112 y avisar a los responsables y familias.

Un recordatorio vital para el equipo de ocio

Los monitores son la primera línea de detección, pero nunca deben actuar en solitario. Ante cualquier señal preocupante que exceda las funciones de ocio, la regla de oro es coordinarse con la dirección del campamento, los servicios médicos de la actividad y las familias de los acampados.

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