Guía clínica de intervención psicológica de mujeres con violencia doméstica




 La violencia doméstica se define como una forma de violencia de género que ocurre en el espacio privado, como el noviazgo o la pareja, con el objetivo de ejercer control y dominio sobre la mujer. Esta problemática afecta significativamente la salud pública, registrando en el Instituto Nacional de Perinatología (INPerIER) una prevalencia del 18.8%. Las agresiones se clasifican en psicológicas, físicas, sexuales y económicas, y su origen es multifactorial, involucrando aspectos individuales, sociales e ideológicos que suelen normalizar estas conductas.

Las mujeres víctimas presentan una sintomatología compleja que incluye ansiedad, depresión, pérdida de autoestima y trastorno por estrés postraumático. En pacientes embarazadas, la violencia acarrea riesgos graves como trauma abdominal, sangrado vaginal, bajo peso al nacer y complicaciones en el parto. Para su detección, el INPerIER utiliza un cuestionario de tamiz de 29 preguntas al ingreso de la paciente, cuya confirmación diagnóstica es realizada posteriormente por un psicólogo clínico mediante una entrevista estructurada.

La intervención recomendada se basa en la psicoterapia de grupo para fortalecer la autoestima, el autocuidado y las redes de apoyo de la mujer. En casos de psicopatología grave, se recurre a un tratamiento bimodal que combina terapia con fármacos. El personal médico debe manejar estos casos con absoluta confidencialidad, evitar juicios de valor y referir a la paciente de inmediato a psicología, considerando que la violencia sigue un ciclo en espiral de tensión, explosión y reconciliación que pone en peligro la vida de la paciente y su producto.