Las funciones ejecutivas representan un conjunto de procesos cognitivos de alto nivel que permiten a las personas regular su comportamiento, planificar acciones, tomar decisiones y adaptarse a situaciones nuevas o complejas. Dentro de la psicología y la neurociencia, este concepto se asocia principalmente con la actividad de la corteza prefrontal, una región cerebral involucrada en la integración de información, el control inhibitorio, la memoria de trabajo y la flexibilidad cognitiva. Las funciones ejecutivas no solo facilitan la ejecución de tareas cotidianas, sino que también son esenciales para el desarrollo de habilidades como la resolución de problemas, la organización y la autorregulación emocional. En los últimos años, la investigación en neuropsicología ha avanzado significativamente, incorporando técnicas de neuroimagen y estudios longitudinales que revelan cómo estas funciones se desarrollan desde la infancia hasta la edad adulta, así como su relación con trastornos neurocognitivos y psiquiátricos. Además, se ha observado que su entrenamiento y rehabilitación pueden mejorar la calidad de vida en poblaciones con daño cerebral o trastornos del desarrollo. CLICK EN LA PORTADA PARA DESCARGAR